Lectura

Historia de la agricultura almeriense

La agricultura almeriense, de interés para agricultores y empresarios agrícolas profesionales de todo el mundo, tuvo su origen en 1956. Gracias a uno de los programas que impulsaba el Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) que el entonces gobierno franquista puso en marcha para dar vida a las tierras semidesérticas del sureste de la Península Ibérica.

Origen de la agricultura almeriense

Unos pocos colonos se asentaron con el empeño de trabajar sin descanso hasta conseguir alguna productividad. Pero no contaban con la intensa radiación, las lluvias que por entonces había y el viento, que no les permitían el desarrollo de sus frutas y hortalizas. Ahí surgió la idea de cubrirlas con pequeños túneles de plástico. La historia señala a Francisco Fuente, conocido como ‘Paco el piloto’, como el primero que empezó a experimentar con plásticos, junto con los ingenieros agrónomos Bernabé Aguilar Luque y Leandro Pérez de los Cobos. 

El primer intento se lo llevó el viento. Entonces perfeccionaron la idea colocando el plástico en medio de dos tejidos de alambre sobre una estructura de hierro mejor fijada al suelo. El milagro agrícola ocurrió en 1963 con un terreno de cultivo bajo plástico de 500 metros donde sembraron judía, pimiento y tomate, en el entorno de Roquetas de Mar.

Según publicó el diario ‘La Voz de Almería’, un sobrino se sumó a su proyecto y comenzaron a hacer invernaderos para otros agricultores a partir de 1964. Entre los meses de junio a septiembre construían invernaderos y el resto del año producían en sus fincas. Roquetas, Vícar, La Rábita, Níjar, La Mojonera, Campo de Dalías…, veían cómo crecía la idea del invernadero. Le recomendaron patentar el proceso, pero, como recuerda su hijo José Domingo, “mi padre no quiso aprovecharse de la gente del campo que eran familias humildes que querían prosperar trabajando”. Paco ‘El piloto’ falleció el 2 de abril de 1973 con 51 años. No pudo ver cómo algunas de sus aportaciones propiciaron que Almería, la zona más árida de Europa, se convirtiera en una de las vanguardias agrícolas más importantes del mundo. 

El invernadero: éxito en la agricultura almeriense

El primer invernadero dio muy buenos resultados. Con una inversión de 35.000 pesetas (210€) y en la primera cosecha produjo el doble de lo invertido. Si en otras zonas obtenían 1 kilo de vainitas por metro, en un invernadero se lograba 6 ó 7 kilos y dos cosechas. Todos empezaron a replicar la experiencia de inmediato. El modelo agrícola almeriense funcionaba.

invernaderos en al provincia de almeria

Fotografía: Juan Antonio Sánchez

El éxito del invernadero alcanzó tal magnitud que en un tiempo casi récord el Instituto Nacional de Colonización empezó a expandir este sistema de cultivo intensivo por pueblos de la provincia, especialmente en la zona del Poniente, con condiciones favorables para los colonos que gestionaban las nuevas parcelas.

Lo demás vino por añadidura. Por los años 70 se empezó con la masiva instalación bajo plástico. Hoy existen más de 32.000 hectáreas de invernaderos en las que se cultivan durante todo el año frutas y hortalizas.

En ISAM tenemos muy presente el éxito del modelo Almería para que aquellos que no tienen la oportunidad de visitar la provincia sepan emplear los conocimientos de las empresas agro que se encuentran en la mayor hub agrícola. Nuestro Máster Internacional en Gestión de Agronegocios Online te ayudará a conocer los secretos del sector.

ISAM Academy

Más lecturas